Florece nuestro cacao

Por Héctor Rodríguez

Hace unos días, los mirandinos vimos partir a nuestro embajador con sabor soberano: 150 toneladas del mejor cacao del mundo, parido por nuestra tierra y cosechado por nuestras manos.

Y ese es el resultado de un modelo de accionar que responde a la segunda dimensión de nuestro Plan de Gestión: la de Economía Productiva.

Tenemos más de 216 mil hectáreas con vocación agrícola y pecuaria. Contamos con 90 kilómetros de costa para el desarrollo pesquero y turístico. Incluso poseemos tres parques nacionales e importantes acuíferos.

La nuestra, es una tierra valiosa que en manos de nuestras mujeres y hombres se convertirá en un tesoro invaluable en un futuro casi inmediato.

Tanto es así, que los floricultores mirandinos se plantaron en Moscú, en una de las ferias más importantes del planeta, y la flor arthurium, que se cultiva en El Jarillo, se impuso sobre las otras 499 competidoras por su mayor durabilidad. Una razón más por la que el ramo floral está a la cabeza, junto al cacao, en las listas de nuestros mejores productos de exportación.

Son más de 3 mil 500 empleos directos los que generan nuestra industria cacaotera, en tanto el rubro agrícola crece exponencialmente, y esto es asi porque los mirandinos creemos en el esfuerzo mancomunado comunidad-empresarios-gobierno regional.

Por ello, nos hemos abocado a la tarea de registrar y atender a más de un millar de empresas industriales, realizando diagnósticos, resolviendo nudos críticos y gestionando financiamiento a través de las entidades bancarias públicas y privadas.

Vale resaltar que nuestra certeza en cuanto al potencial mirandino se proyecta no sólo sobre los grandes industriales, nuestra fe también está en los emprendedores regionales, a quienes se les han asignado más de 2 mil 600 créditos, así como también se ha brindado capacitación a miles de jóvenes y adultos dispuestos a construir la Patria productiva.

El empeño en alcanzar nuestros sueños nos ha llevado a crear la Sociedad Exportadora de Miranda, la Corporación Regional de Pesca y Acuicultura y la empresa de Desechos Sólidos para producir, exportar y reciclar. Siempre para ganar.

Un ganar que se convierte en canales para explotación y comercialización de minerales no metálicos que se encuentran en las entrañas de nuestra tierra, donde la minería se está reordenando exitosamente, ya que ahora con la reforma de la Ley de Minas del estado Miranda, la gobernación asume plenamente su obligación para regular, fiscalizar y aprovechar tales recursos.

Recursos que sólo pueden ser rendidos activando los poderes creativos del pueblo organizado y del intelecto cultivado en decenas de centros universitarios y tecnológicos, ahora agrupados en una misión común: desarrollar tecnología para aprovechar al máximo lo que tenemos los mirandinos.

Y con el esfuerzo de esta segunda dimensión, la de Economía Productiva, aumentamos un 900% la recaudación de los impuestos, con el registro efectivo de Contribuyentes Formales en más de un 76%.

Un incremento para optimizar la vida de todos los mirandinos, con justicia y equidad, con una Miranda que florece con aroma y sabor a cacao.