Lula denunció condena arbitraria en su contra y ratificó que luchará porque se haga justicia

El expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva denunció nuevamente que ha sido víctimade una farsa judicial para impedir su reelección como Presidente de la nación y la vulneración de su derecho a un juicio justo, por lo que ratificó que seguirá luchando porque se haga justicia.

“Brasil y el mundo saben que los fiscales de Lava Jato, Sergio Moro y el Tribunal Regional Federal de la cuarta región (TRF-4) armaron una farsa judicial para impedir que yo fuera elegido Presidente una vez más”, aseguró el exmandatario en la misiva que fue leída en la Conferencia Internacional en Defensa de la Democracia, organizada por el Partido de los Trabajadores (PT) y en la que participaron una docena de políticos de diferentes partidos de la izquierda mundial, en Sao Paulo, con el propósito de debatir sobre la lucha por la democracia y la resistencia a retrocesos en las políticas públicas, inclusión social y política exterior, así como sobre la criminalización de los movimientos populares.

En la misiva, reseñada por Telesur, Lula denunció la violación de su derecho a un juicio justo y la condena arbitraria que resultó en su prisión política al no valorar la justicia brasileña las pruebas que determinaban su inocencia.

“Hoy estoy seguro de que tengo el sueño más leve y la conciencia más tranquila que los que me condenaron. No quiero favores, quiero simplemente justicia. No cambio mi dignidad por mi liberación”, escribió el ex mandatario.

Este lunes, miembros de  movimientos sociales, sindicatos y otras organizaciones realizaron un acto por la libertad del expresidente en el Sindicato de los Metalúrgicos de Sao Bernardo do Campo, además representantes de partidos progresistas de Portugal, Francia, Ecuador, Argentina, Uruguay, España y Grecia, entre otros, se sumaron a la jornada para exigir la libertad de Lula.

A los 73 años, Lula da Silva cumple en la sede de la Policía Federal de Curitiba, estado Paraná en Brasil, una condena de 12 años por supuestamente haber incurrido en delitos de corrupción y lavado de dinero.

El fundador del PT ha reafirmado constantemente su inocencia y calificado de farsa las acusaciones en su contra.
“Voy a pagar porque soy un hombre que creo en Dios, en la justicia y un día la verdad va a prevalecer sobre lo que está pasando”, afirmó Lula a mitad del pasado mes durante una audiencia.