FAES: Los héroes anónimos que son objetivo del terrorismo mediático

Atado a una silla, con las manos inmovilizadas, los ojos vendados y una respiración acelerada que denotaba la casi certeza de que cada exhalación pudiese ser la última, se encontraba el comerciante José Alfonso Villanueva, de 38 años, quien esperaba lo peor tras llevar 5 días secuestrado en una zona alejada del estado Miranda; cuando de repente oye exaltación en su entorno y a uno de sus tres captores decir: “apriétense los pantalones, aquí no hay nada que negociar, vamos a echar plomo”. Tras un breve intercambio de disparos, un hombre le retira la venda de los ojos a Villanueva y le dice “todo va a estar bien, ya no hay amenazas, pronto se reunirá nuevamente con su familia”; el comerciante con una visión borrosa que poco a poco se aclaraba pudo leer las siglas F.A.E.S en la gorra que portaba su liberador.
La historia de Villanueva forma parte de una serie de entrevistas realizadas por nuestro equipo a personas que han sido rescatadas por las Fuerzas de Acciones Especiales (F.A.E.S), cuerpo de élite perteneciente a la Policía Nacional Bolivariana (PNB) -algunos nombres que se citan en el texto han sido modificados para resguardar la identidad de los entrevistados-.
Esta investigación se realiza debido a la gran cantidad de informaciones -no respaldadas, ni comprobadas- que circula en redes sociales y medios electrónicos en las que se sataniza a los funcionarios de las F.A.E.S acusándoseles de llevar a cabo ejecuciones extrajudiciales y de ser una suerte de guardia pretoriana que realiza persecuciones políticas por instrucciones del gobierno del presidente Nicolás Maduro.
UNA PIEDRA EN EL CAMINO
Se suele acusar a las F.A.E.S de realizar persecuciones políticas cuando, en fiel cumplimiento con sus deberes, se ven obligados a desarticular, células terroristas, guarimbas y apresar a los culpables; cuando ello sucede, rápidamente se activan los laboratorios que protegen a estos grupos, en una suerte de descarada solidaridad pagada, a defender a los delincuentes y denunciar la acción como persecución política. Vale acotar que caso contrario sucede cuando Swat (fuerza de acciones especiales de Estados Unidos) asesina a afroamericanos o persigue a la población musulmana, ya que al hacer ello son también exhaltados como héroes por estos medios serviles a intereses de carácter meramente imperial.
Las F.A.E.S por su profesionalismo, arrojo y valentía son una piedra en el camino para quienes se sirven de la impunidad y el terrorismo; así como para mafias y redes de corrupción en los propios organismos de la administración de justicia del Estado venezolano. Estos son los principales motivos para la aparición de mensajes negativos en redes sociales y notas de prensa – de medios de comunicación que no cubren sucesos, a menos que tengan una vinculación o direccionalidad claramente política- que forman parte de una campaña sistemática realizada por laboratorios de guerra psicológica para generar zozobra y desconfianza por parte de la población en los organismos del Estado y con ello mellar la percepción de la opinión pública acerca de la gestión de Nicolás Maduro, a quien buscan atribuir la imagen de dictador o tirano.
En ese sentido, vale aclarar que generalmente en los medios de comunicación utilizan el calificativo de “ejecución extrajudicial” o “ajusticiamiento” en sus notas de prensa, aun cuando en los informes policiales y documentos de experticias criminalísticas indiquen que el delincuente ha sido neutralizado por resistirse a la justicia o por abrir fuego contra los funcionarios quienes se ven en la obligación de darles de baja para proteger al pueblo.
LA PESADILLA DE LOS DELINCUENTES
 Jamás se destaca en estos portales informativos la labor valiente de los uniformados de las F.A.E.S para brindar seguridad y protección al pueblo y en ello coinciden las personas que han sido rescatadas por este grupo quienes no dudan en catalogar a los funcionarios de héroes.
Así lo deja claro el empresario Tito Azuaje, de 60 años de edad, quien fue secuestrado en su propia residencia, ubicada en una zona residencial de la Gran Caracas y cuenta lo que sintió al ser rescatado por las F.A.E.S: “Héroes, para mí no tienen otro calificativo, cuando esa gente llegó desarmó a los malandros y ellos inmediatamente se rindieron y entregaron. Yo doy fe de que no se les irrespetaron los derechos humanos, esos funcionarios no son lo que la gente dice por ahí, son muy profesionales y vaya que están preparados para hacer lo que hacen”.
A las F.A.E.S las han catalogado como la pesadilla de los delincuentes ya que el solo nombrarlas infunde gran temor en quienes se dediquen a delinquir y esto es debido a la gran determinación, preparación, profesionalismo e implacabilidad que tienen sus funcionarios a la hora de hacer justicia. Ellos solo entran en acción cuando es una situación sumamente apremiante y de gran peligrosidad.
Las Fuerzas de Acción Especial están lejos de ser el grupo criminal que los medios vinculados a la oposición suelen señalar; por el contrario, son considerados por muchos como héroes anónimos que están prestos a dar el todo por el todo para proteger al pueblo venezolano y preservar la paz. Por eso, ser la pesadilla de los delincuentes le valió la enemistad de sectores y grupos mediáticos que apoyan al terrorismo y a organizaciones que actúan fuera de la ley.
Fuente: Reporteros en Venezuela